Este es un lugar maravilloso para visitar, especialmente si tienes una debilidad por los dulces. La tienda de helados y crepería tiene una gran variedad de sabores, incluidos algunas opciones únicas como pistacho y crepes que se hacen a medida. El personal es amable y atento, y el ambiente es acogedor y de moda. La ubicación en la playa es también un gran plus. Una cosa que hay que tener en cuenta es que los helados pueden ser un poco caros, pero vale la pena por la calidad y el sabor.La tienda tiene una amplia selección de sabores de helado, incluidos algunas opciones veganas y sin azúcar. También ofrecen crepes saladas que son imprescindibles. El personal es amable y acogedor, y los dueños suelen estar presentes para asegurarse de que todo salga bien. La terraza con vistas al mar es un lugar encantador para disfrutar de tus dulces.En resumen, este es un gran lugar para visitar para un dulce o una comida ligera. Los precios son un poco más altos que lo habitual, pero la calidad de la comida y el ambiente lo hacen merecedor del coste.Solo hay una cosa que llama la atención como una área para mejorar - los helados pueden ser un poco demasiado dulces para el gusto de algunas personas. Sin embargo, esto es una queja menor en una establecimiento de lo contrario excelente.