Este centro médico tiene una puntuación general decente, pero hay algunos problemas que deben ser abordados. La calidad del servicio también es mediocre, con algunos pacientes que experimentan largos tiempos de espera y personal poco útil. El sistema de teléfono también es un problema importante, con muchos pacientes que no pueden llamar o ser colocado en espera durante períodos prolongados. Por el lado bueno, el centro es accesible para sillas de ruedas y tiene un baño y parqueos. Sin embargo, la actitud y las habilidades de comunicación del personal son a menudo faltas, lo que lleva a la frustración de los pacientes. Los dentistas en este centro parecen ser particularmente decepcionantes, con algunos pacientes que experimentan un trato rudo y poco útil. Un paciente tuvo una experiencia traumática particular con un médico que era despectivo y condescendiente. En general, aunque hay algunos puntos positivos, también hay muchos áreas para mejorar.