Este centro médico ha recibido críticas mixtas de los pacientes. Mientras que algunos agradecen la puntualidad y profesionalismo del personal, otros han reportado problemas con la calidad de la atención. Varios pacientes han expresado frustración por la falta de pediatras disponibles, tiempos de espera prolongados y dificultad para programar citas. Las instalaciones del centro, particularmente el segundo piso, también han sido criticadas por estar desactualizadas y mal mantenidas. Por otro lado, algunos pacientes han elogiado la amabilidad y empatía de ciertos miembros del personal, como Pablo en el departamento administrativo. En general, la reputación del centro está empañada por una falta de consistencia y un sentido general de desorganización. La ausencia de una sala de emergencias funcionando también es una preocupación importante. A pesar de algunas experiencias positivas, muchos pacientes sienten que el centro no satisface sus necesidades básicas y brinda atención inadecuada. El problema de los miembros del personal insuficientes y mal capacitados es una preocupación importante, y algunos pacientes sienten que están siendo tratados como números en lugar de individuos. La administración del centro parece no ser receptiva a las preocupaciones de los pacientes, y algunos pacientes informan que sus llamadas no son respondidas y que se les trata con hostilidad y desdén. Las instalaciones del centro tampoco son accesibles, y algunos pacientes informan que han tenido que esperar períodos prolongados para que un área accesible para sillas de ruedas sea limpiada. El sitio web del centro tampoco es fácil de usar, lo que dificulta que los pacientes naveguen y programen citas.