Este restaurante se ha convertido en un punto popular para familias y niños, gracias a su parque infantil y menú infantil. El menú en sí es muy diverso, con una mezcla de platos tradicionales chinos y japoneses. Si bien algunos revisores han mencionado que la calidad de la comida puede ser inconsistente, con algunos platos cocinados mal o sin sabor, la mayoría de los revisores han elogiado la buena comida y el servicio atento del restaurante. Un problema notable es el error ocasional con las órdenes, particularmente con la entrega. Sin embargo, el aparcamiento gratuito, la accesibilidad en silla de ruedas y el ambiente moderno son positivos definitivos. En general, es una buena opción para aquellos que buscan una experiencia de comida casual y familiar. Algunos revisores también han apreciado el personal amable, con un revisor que mencionó un camarero particularmente amable con el cabello rojo. Los precios del restaurante también son muy razonables, con la mayoría de los platos cayendo en el rango de €10-20. A pesar de la inconsistencia en la calidad de la comida, este restaurante sigue siendo una opción popular en la zona.