Este lugar es una visita obligatoria para aquellos interesados en la historia y el arte. El entorno al aire libre en medio de la dehesa es pintoresco y encantador. Sin embargo, la calidad de las exposiciones y exhibiciones se puede mejorar. El principal problema aquí es que algunas de las exposiciones pueden parecer un poco anticuadas o necesitar renovación. El precio de entrada es razonable y comparable a lugares similares. Hay potencial para exhibiciones más innovadoras y atractivas, pero actualmente se queda un poco corto. La asociación con Gran Dolmen es un gran aspecto, ya que añade atractivo al lugar. En general, es una buena opción para una salida cultural, especialmente para familias o entusiastas de la historia.