Este lugar tiene un ambiente acogedor y de moda, perfecto para reuniones informales y formales. El personal es amable y atento, con algunos empleados que destacan, como Anny, que ofrece un excelente servicio. El menú ofrece una variedad de burgers de alta calidad, con la opción de personalizar su comida al gusto. Los precios son razonables, con la mayoría de los platos cayendo en el rango de €10-€40. El problema principal es que la calidad de la comida puede ser inconsistente, con algunos clientes informando de burgers secos. Sin embargo, el restaurante hace un esfuerzo por mejorar tomando en cuenta la retroalimentación de los clientes. Además de los burgers, el restaurante sirve otros platos, incluyendo pequeños platos, ensaladas y comida de noche. También ofrecen una amplia selección de bebidas, incluyendo vino, cócteles y cerveza. La ubicación es conveniente, con estacionamiento pagado disponible y accesibilidad para sillas de ruedas. El restaurante es amigable con la comunidad LGBTQ+ y acogedor a grupos y familias. En general, este es un buen lugar para cualquier persona que busque una comida deliciosa en un ambiente relajado. Con algunas mejoras en el menú y el servicio, podría convertirse en un destino líder.