Este museo es un destino imprescindible para familias y niños, ofreciendo una experiencia única y atractiva que despierta la imaginación y la creatividad. La ubicación es fácilmente accesible en coche, con aparcamiento gratuito disponible en la calle. La atmósfera del museo, acogedora y segura para personas LGBTQ+ y transgénero, lo convierte en un entorno inclusivo y acogedor para todos los visitantes.
La colección de juguetes y juegos del museo es vasta e impresionante, con una amplia variedad de exposiciones que se adaptan a todas las edades. El propietario, Pedro, es una persona amable y conocedora que proporciona explicaciones e información excelente sobre la historia y el significado de cada exposición. La tienda de regalos del museo es un lugar ideal para recoger un recuerdo o un obsequio único.
Un problema notable es que el museo no parece tener una política clara sobre los horarios de apertura, y algunos visitantes han informado de dificultades para ponerse en contacto con el propietario para reservar una visita. Sin embargo, el sitio web del museo indica que se recomiendan las citas, lo que puede ayudar a evitar cualquier confusión.
En general, este museo es una joya oculta que vale la pena visitar, especialmente para familias y personas interesadas en la historia, la cultura y el arte. Con un poco más de atención a la comunicación y la organización, podría ser aún más exitoso y accesible a un público más amplio.