Este lugar tiene mucho que ofrecer, pero desafortunadamente, se queda corto en algunas áreas. La atmósfera trendy y acogedora es un gran atractivo, lo que lo hace perfecto para una salida casual con familiares o amigos. Sin embargo, la calidad del helado artesanal es inconsistente, con algunos sabores siendo demasiado artificiales y careciendo de cremosidad. Los precios son altos, especialmente considerando las pequeñas porciones. Por otro lado, el personal siempre es amigable y acogedor.Algunos revisores han expresado preocupaciones sobre la limpieza del establecimiento, con informes de áreas de asientos al aire libre desordenadas y una sensación general de abandono. También se ha mencionado que algunos sabores de helado están contaminados con bacterias, lo que es un riesgo importante para la salud. Dada la naturaleza grave de estas quejas, no es de extrañar que la calificación general no sea más alta.