Gelateria La Romana es un lugar acogedor y elegante, perfecto para una salida familiar o una visita rápida. La fachada del edificio es un poco insospechosa, pero una vez dentro, te reciben con un ambiente elegante que te pone inmediatamente a gusto. El personal es atento y amable, incluso cuando el lugar está lleno. La principal incidencia en este lugar es la falta de asientos, lo que puede hacer que comer y disfrutar del delicioso helado sea un poco un desafío. Sin embargo, los dueños están trabajando activamente para resolver este problema.