Este servicio veterinario situado en el edificio 8 de la calle Plaça Pompeu Fabra en la ciudad de Campdevànol parece estar haciendo todo lo posible. El personal es muy amable y acogedor. Aunque hay alguna preocupación sobre los servicios que proporcionan, está claro que están intentando con todas sus fuerzas. Los empleados son simpáticos e informativos, incluso cuando mencionan que han estado retirados durante los dos últimos años. Desafortunadamente, no todos han tenido una buena experiencia. Algunos clientes se sienten que no han recibido el tratamiento que esperaban, y una persona se sintió que la clínica debería eliminar sus anuncios si no están proporcionando ningún servicio. También hay un problema con la comunicación.