Este lugar es un sitio agradable para visitar, especialmente para entusiastas de arte y cultura. La réplica de la fuente original es impresionante, y el agua no parece ser potable. El lugar está bien cuidado y tiene un ambiente pacífico, lo que lo hace un lugar ideal para una caminata relajante. El hecho de que la fuente original era del siglo XIV y la estructura actual es una reconstrucción moderna añade a su valor histórico. Sin embargo, algunos visitantes han mencionado que la zona alrededor de la fuente podría estar más limpia. A pesar de esto, el lugar sigue siendo un lugar obligatorio para aquellos interesados en la historia y la arquitectura de Madrid.