El restaurante es una sorpresa agradable. La comida es muy buena, pero no perfecta. La carta no es muy variada, y las porciones son pequeñas. El servicio es atento, pero no siempre eficiente. El ambiente es tendencioso y acogedor, pero puede ser bastante ruidoso. Los precios son moderados, pero no demasiado altos.El restaurante tiene un concepto único, mezclando la cocina mexicana con una galería gastronómica. El ambiente es moderno y artístico, con un diseño interior hermoso. El personal es amable y acogedor, pero puede ser un poco lento en ocasiones. La comida es una mezcla de platos mexicanos tradicionales y cocina de fusión creativa, con un enfoque en ingredientes frescos y sabores intensos.Uno de los destinos más destacados del restaurante es la excelente selección de café y postres. El café se hace con granos de alta calidad, y los postres son creativos y deliciosos. Las cócteles también son destacados, con una amplia gama de opciones y un enfoque en ingredientes frescos y combinaciones de sabores creativas.Sin embargo, hay un problema que debe tenerse en cuenta: el restaurante tiene una política estricta de solo servir ciertos platos después de una cierta hora, lo que puede ser un poco frustrante para los clientes que no están al tanto de esta política. Además, el restaurante puede estar bastante concurrido, especialmente los fines de semana, lo que puede hacer que sea difícil obtener una mesa.En resumen, el restaurante es una buena opción para aquellos que buscan una experiencia gastronómica única y deliciosa en el corazón de Madrid. Sin embargo, puede no ser la mejor opción para aquellos que buscan una carta más diversa o un ambiente más relajado.