Este lugar es un sitio increíble para familias con niños. Los aspectos de kindergarten y escuela de granja están bien organizados, y el personal es muy amigable y acogedor. El estacionamiento en el lugar y los baños accesibles para sillas de ruedas facilitan la movilidad de todos. El negocio tiene un fuerte enfoque en ser amigable con la comunidad LGBTQ+ y un espacio propiedad de mujeres, lo cual es genial de ver. La experiencia única de visitar la granja y interactuar con los animales es un destaque, y la atención al detalle en el diseño y las actividades es impresionante. Sin embargo, lo único a tener en cuenta es que el área de visita podría ser más grande, ya que a veces podría estar un poco abarrotada. No obstante, el entusiasmo y la dedicación del personal hacia su trabajo brillan, lo que hace de este un destino imprescindible para cualquiera que busque una experiencia divertida y educativa.