El lugar es un museo que ofrece una experiencia cultural única. El personal es amigable y acogedor, lo que hace que los visitantes se sientan cómodos. La calidad de las exhibiciones es superior a la media, con una buena mezcla de arte moderno y tradicional. Sin embargo, algunas de las exhibiciones podrían ser más informativas, lo que dificulta que los visitantes comprendan completamente el contexto.
La fijación de precios es muy razonable, lo que lo hace accesible a una amplia gama de visitantes. La marca compartida con Finca de Ger agrega una capa adicional de interés, con las dos entidades complementándose bien.
Un problema potencial es la falta de claridad en las descripciones que acompañan a algunas de las exhibiciones.