Este lugar es una joya para aquellos que aman los deportes de contacto. El personal es amable y acogedor, lo que hace que todos se sientan como parte de una gran familia. Rubén, el entrenador jefe, es excepcional. Es paciente, conocedor y sabe cómo motivar a sus estudiantes para que mejoren. Las sesiones de entrenamiento están bien estructuradas y desafiantes, pero todavía divertidas. El equipo está en buen estado y las instalaciones son limpias y bien mantenidas. Un pequeño inconveniente es que las clases pueden estar un poco desorganizadas en ocasiones, lo que podría ser frustrante para algunos estudiantes. No obstante, la experiencia general es extremadamente positiva, y recomiendo encarecidamente este gimnasio a cualquier persona interesada en boxeo de contacto, Muay Thai o MMA.