La ubicación tiene una reputación bien establecida, ya que la mayoría parte de los clientes expresa satisfacción con los servicios prestados. Muchos clientes han elogiado la profesionalidad, el conocimiento y la empatía de los abogados, particularmente Jose Manuel Feliu. El despacho es amistoso con la comunidad LGBTQ + y tiene un aseo de ruedas, lo que lo convierte en un espacio inclusivo. Sin embargo, existe una preocupación relacionada con la comunicación e información proporcionadas a los clientes, ya que uno de ellos se sintió engañado y no completamente informado sobre los costos y procedimientos. Este problema destaca la importancia de la comunicación clara y transparente en un entorno jurídico.