Este lugar es un verdadero tesoro para cualquier persona que ame los videojuegos clásicos y los bares de videojuegos. La variedad de máquinas es impresionante, con una vasta selección de pinball viejo y moderno, así como consolas y máquinas recreativas. El espacio climatizado es limpio y bien mantenido, lo que lo hace un lugar cómodo para pasar varias horas. El personal es extremadamente amable y acomodante, con Jesús siendo un ejemplo destacado de su servicio al cliente excepcional. Lo que podría mejorarse es el tamaño del lugar, ya que puede sentirse un poco abarrotado en ocasiones, pero los propietarios están trabajando en ampliar el espacio. Los precios son muy razonables, con juego ilimitado por 10 euros desde las 18:00 hasta las 22:00. En general, Factoria Retro es un lugar absolutamente imprescindible para cualquier persona que desee revivir su infancia o experimentar la nostalgia de los videojuegos de antigua escuela.