La galería es un lugar encantador para visitar, especialmente con la familia. El interior espacioso y la accesibilidad para sillas de ruedas la hacen ideal para los niños. Sin embargo, es una lástima que el espacio de la galería a veces se sienta demasiado vacío. El personal suele ser amigable y acogedor, pero a veces no se encuentra a nadie que te guíe por la exposición. Las comodidades son mínimas, con solo un baño disponible. El horario de la galería es bastante consistente, con horarios regulares de martes a viernes, pero está cerrado los lunes y domingos. En general, la atmósfera de la galería se siente un poco estéril, y los códigos QR utilizados para la información podrían ser más atractivos.