Este lugar es una excelente manera de pasar el día, especialmente con niños. Es bueno para ellos, van a pasar un momento de lo lindo. El ambiente es agradable, con una ubicación bonita justo al lado de la catedral. Sin embargo, los expositores podrían ser más impresionantes, ya que parecen un poco deficientes en algunas áreas. El personal es amable y servicial, lo que siempre es un plus. Por otro lado, he notado que a veces las horas de apertura pueden ser un poco confusas, sería mejor tener más información clara sobre esto.