Este lugar es definitivamente único y ofrece una experiencia diferente. La ubicación es accesible en silla de ruedas, con tanto el acceso al lugar como el baño disponibles para personas con discapacidad. Sin embargo, la calidad de la comida y los servicios parece ser algo inconsistente. Algunos revisores han elogiado el vermut casero, arroces de Sergio y Fabiana, pero la calidad general del restaurante no es impresionante. Por otro lado, los precios son bastante razonables y asequibles. El restaurante también ofrece una buena selección de opciones de pago, incluidas las tarjetas de crédito.