Este lugar es una buena opción para hacer compras, con una variedad de productos disponibles. Sin embargo, la calidad de los productos no es consistente. Algunos clientes han informado haber recibido cambio incorrecto, lo que puede ser frustrante. Por otro lado, los precios suelen ser razonables, lo que lo hace una buena opción para aquellos con un presupuesto limitado. El personal es amable y acogedor, aunque algunos clientes han informado dificultades con el pago, incluido un requisito mínimo de pago de 10 euros cuando se utiliza una tarjeta. El establecimiento también es amistoso con la comunidad LGBTQ+ y tiene una entrada accesible en silla de ruedas, lo cual es un plus. Sin embargo, la respuesta del propietario a las quejas de los clientes ha sido inconsistente, con algunos clientes sintiendo que sus problemas no se tomaron en serio. En general, es una buena opción para aquellos en la zona, pero no puede ser la mejor opción para aquellos que buscan una experiencia de compras de alta calidad. Un problema que destaca es el requisito de pago mínimo, que se puede ver como restrictivo e incómodo.