Este lugar parece ser una experiencia bien redondeada, ofreciendo una combinación de una panadería, una pastelería y un colegio de formación en chocolate, y educación en escuela privada. El ambiente es profesional y conocedor, con personal amable y atento. El espacio está bien equipado con instalaciones modernas, y los instructores son apasionados y experimentados en su oficio.
Sin embargo, hay un tema que vale la pena mencionar - la falta de información clara y consistente sobre los precios. Esto podría hacer que sea difícil para los posibles clientes planificar y presupuestar sus experiencias.
Es también digno de mencionar que el enfoque de la escuela de formación en investigación e innovación es un gran activo, ya que permite el desarrollo de nuevas y emocionantes técnicas y recetas. Las clases son atractivas e informativas, con una buena proporción de teoría y experiencia práctica de la mano.
En general, esta ubicación es una excelente elección para aquellos que buscan una experiencia única y educativa en el mundo de la panificación y la repostería.