Este lugar es una visita obligatoria para cualquier persona interesada en la historia y la arquitectura. Es una pieza hermosa y única del patrimonio cultural de Madrid, con una rica historia que se remonta al siglo XIII. El estilo mudéjar del edificio está bien conservado y da una visión del pasado de la ciudad. Aunque el interior no siempre está abierto a los visitantes, el exterior es accesible las 24 horas, lo que lo hace un gran lugar para una visita rápida o un paseo. Un problema es que los alrededores están un poco descuidados, con basura y residuos de construcción visibles, lo que resta valor a la experiencia general.