Este lugar es un destino sereno y pacífico, perfecto para aquellos que buscan tranquilidad y conexión con la naturaleza. La Ermita de Santa Ana, una iglesia católica histórica del siglo XVIII, está situada en un área pintoresca rodeada de hermosas montañas y naturaleza. El camino para llegar allí es relativamente fácil y ofrece vistas impresionantes del paisaje.El lugar es ideal para picnic y relajación, con dos mesas de picnic disponibles. Sin embargo, vale la pena señalar que la señalización de la Ermita podría mejorarse, lo que hace un poco difícil encontrar el camino correcto.A pesar de este pequeño problema, el lugar tiene un encanto único y sus alrededores están habitados por animales amistosos como vacas y caballos. El viaje a la Ermita es de aproximadamente 3 kilómetros desde el pueblo cercano, y las vistas de Peñalara son impresionantes, especialmente durante las estaciones de primavera y otoño.En general, este destino es una visita obligatoria para los amantes de la naturaleza y aquellos que buscan un retiro pacífico. Su atmósfera tranquila y sus vistas impresionantes hacen que sea una experiencia inolvidable.