Este restaurante de tapas se encuentra ubicado en un lugar privilegiado en la estación de tren de Madrid, Atocha. Desafortunadamente, su conveniencia y accesibilidad están algo eclipsadas por una serie de problemas. Una de las principales preocupaciones es la presencia de palomas, que son un problema persistente. Los clientes han reportado haber encontrado excrementos de paloma en las mesas, sillas e incluso en la comida, lo que puede ser antihigiénico y desagradable.Otro problema es el alto precio de la comida y las bebidas, que puede ser elevado para algunos clientes. Aunque la calidad de los productos es generalmente buena, las porciones pueden ser pequeñas y los precios no siempre reflejan esto.Algunos clientes también han reportado haber recibido un servicio deficiente, con el personal pareciendo desamable o inútil. Esto puede ser frustrante, especialmente cuando se combina con los otros problemas.Por otro lado, algunos clientes han tenido experiencias positivas, elogiando el servicio amable y atento que recibieron. La atmósfera a menudo se describe como acogedora y casual, lo que la hace un lugar agradable para tomar un bocado rápido o un snack.Sin embargo, las palomas siguen siendo un problema significativo, y no está claro cómo la administración planea abordar este problema. Hasta entonces, los clientes pueden querer pensarlo dos veces antes de visitar este restaurante de tapas.Algunos clientes han sugerido que la administración debería tomar medidas para mejorar la limpieza y la higiene del restaurante, como instalar redes u otros disuasivos para mantener las palomas alejadas. Otros han sugerido que los precios deberían ajustarse para reflejar la calidad y la cantidad de la comida y las bebidas.En general, aunque este restaurante de tapas tiene algunos aspectos positivos, sus numerosos problemas lo hacen una opción menos que ideal para muchos clientes. Con algunas mejoras, podría ser un lugar excelente para tomar un bocado rápido o un snack, pero hasta entonces, no cumple con las expectativas.