Este encantador lugar argentino de empanadas tiene mucho que ofrecer, pero algunas áreas necesitan mejora. El ambiente es casual y acogedor, lo que lo hace un gran lugar para comer solo o tomar una cena rápida. La variedad de empanadas es impresionante, con rellenos únicos como hamburguesa de queso y tomate y albahaca. Sin embargo, algunas de las retroalimentaciones sugieren que la calidad puede ser inconsistente, con algunos clientes quejándose de empanadas frías y demasiado relleno.
El servicio es generalmente amable y atento, con muchos críticos que elogian al personal por su amabilidad y paciencia. Sin embargo, han habido algunas ocasiones en las que los clientes se sintieron apresurados o no recibieron sus órdenes correctamente. Los precios son muy razonables, con la mayoría de las empanadas cayendo en el rango de €1-10.
Uno de los rasgos destacados de este lugar de empanadas es su compromiso de ser un espacio seguro y acogedor para la comunidad LGBTQ+. Los propietarios se enorgullecen de sus productos y parecen preocuparse genuinamente por las experiencias de sus clientes. Desafortunadamente, han habido algunos problemas con la calidad de la comida y el servicio, pero en general, este es un gran lugar para una cena rápida y deliciosa