Este lugar de negocios es un sitio acogedor y casual para disfrutar de una variedad de platos chinos. Es ideal para familias con niños, que apreciarán las sillas altas y el buen ambiente. El restaurante es accesible para sillas de ruedas, lo que lo hace una excelente opción para aquellos con problemas de movilidad.
El estacionamiento puede ser un poco desafiante, pero hay opciones de estacionamiento pago en la calle disponibles.
El personal es amigable y eficiente, con un toque único: un camarero robot que agrega un elemento juguetón a la experiencia gastronómica.
La carta es diversa y ofrece una variedad de opciones, incluyendo vino, licor y cerveza. Los precios son razonables, con la mayoría de los platos en el rango de €10-20 por persona.
El lugar es popular tanto para almuerzo como para cena, y las opciones de servicio incluyen comer en el local, llevar y entrega.
Uno de los problemas con este lugar es que puede estar muy concurrido, lo que puede llevar a una espera para una mesa. Sin embargo, el personal suele ser capaz de acomodar grupos grandes y el ambiente permanece calmado y relajado.
En general, este restaurante chino es una excelente opción para aquellos que buscan una comida deliciosa en un ambiente acogedor.