El lugar parece ser muy recomendable, con una amplia variedad de instalaciones y servicios para los perros, como una piscina y un área de juego. La propietaria, Kris, se muestra muy comprometida con el cuidado y la atención personalizada de los animales. Sin embargo, algunos clientes han comentado que la propietaria puede ser un poco estricta en ciertas situaciones, como la separación de los perros en caso de conflicto. Además, el lugar solo admite perros sociables, lo que puede ser un problema para algunos dueños que tengan perros más introvertidos. La comunicación con la propietaria puede ser un poco problemática en algunos casos, como el ejemplo de un cliente que afirmó haber recibido llamadas amenazadoras después de una situación conflictiva. En general, parece ser un lugar con buena calidad y buen precio, pero con algunos aspectos que deben ser considerados.