Este restaurante-bar de vinos tiene una atmósfera acogedora y tradicional, lo que lo hace un lugar perfecto para una velada tranquila con amigos o familiares. La calidad de la comida es generalmente buena, con algunos platos destacándose más que otros. El menú ofrece una variedad de cocina tradicional española, incluyendo tapas, paella y pa amb tomàquet. Sin embargo, algunos comensales han reportado experiencias mixtas con la calidad de la comida, con algunos platos sobrecocidos o carentes de sabor. La fijación de precios es razonable, con la mayoría de los platos dentro del rango de €20-€40. El servicio es generalmente amigable y atento, pero algunos comensales han reportado esperar períodos prolongados para recibir su comida. Un problema importante que se ha planteado es la limpieza del restaurante, con algunos comensales reportando encontrar cabello en su comida y mesas sucias. Además, la decoración y el ambiente del restaurante son algo carentes, con algunas áreas sintiéndose abarrotadas y anticuadas.