Este lugar es una joya oculta, rodeada de naturaleza y ofreciendo una experiencia única. La granja de agricultura regenerativa es un concepto excelente, y el enfoque de permacultura está bien ejecutado. El personal es amable y acogedor, haciéndote sentir como en casa. Los alquileres de jardines orgánicos son una excelente manera de aprender sobre la agricultura sostenible, y los talleres son informativos y atractivos.Las instalaciones están limpias y bien mantenidas, y los alojamientos son acogedores y cómodos. La ubicación es pacífica y serena, lo que la convierte en un lugar ideal para desconectar del bullicio de la vida en la ciudad. El único problema es la carretera de acceso, que puede ser áspera y polvorienta, especialmente para ciclistas y peatones. Sin embargo, esta es una queja menor, y los beneficios de este lugar superan con creces los inconvenientes.El compromiso de la granja con la sostenibilidad y la eco-amabilidad es admirable, y la pasión del personal por su trabajo es evidente. La comida es deliciosa y hecha con ingredientes frescos y locales. Los precios son razonables, considerando la alta calidad de la experiencia.En general, este lugar es una visita obligatoria para cualquier persona interesada en la vida sostenible, el ecoturismo o simplemente deseosa de conectar con la naturaleza.