Esta escuela de arte y galería es un gran lugar para visitar y aprender sobre el arte. El dueño, Manuel, es muy amable y conocedor, y ofrece clases y talleres para personas de todas las edades y niveles de habilidad. El ambiente es acogedor y divertido, lo que lo convierte en un lugar ideal para explorar tu creatividad.La escuela tiene una amplia variedad de clases y actividades, incluyendo escultura, cerámica y clases de arte para niños. Las clases están bien estructuradas y fáciles de seguir, y Manuel siempre está dispuesto a responder preguntas y proporcionar retroalimentación.La galería en sí es una bodega de piezas de arte únicas y manualmente hechas, incluyendo esculturas, figuras y otras obras creativas. El dueño es apasionado del arte y eso se refleja en la calidad y la artesanía de las piezas que se exponen.Un pequeño problema es que los horarios de trabajo son un poco restrictivos, con horas limitadas en días de semana y sin horas en fines de semana. Sin embargo, esto es un pequeño precio a pagar por la oportunidad de aprender de un artista talentoso y dedicado como Manuel.En general, esta escuela de arte y galería es un tesoro escondido en Madrid, y lo recomendaría encarecidamente a cualquiera interesado en el arte, la creatividad o solo buscando una experiencia única y divertida.