Este lugar es un bar acogedor con música en directo, que ofrece un gran ambiente para conciertos y eventos. Está ubicado en una zona pintoresca, y los dueños parecen ser muy acogedores y amables. La establecimiento tiene una zona exterior espaciosa, perfecta para las noches de verano, y una chimenea cálida para los meses más fríos. Desafortunadamente, algunos visitantes han informado dificultades para obtener servicio debido a la sobrecarga o la falta de personal. Los precios son razonables, con la mayoría de los visitantes dispuestos a pagar entre €20-30 por persona por la experiencia. Sin embargo, la falta de calefacción y la incapacidad de pedir comida en el bar se han citado como problemas. Es un buen lugar para la música en vivo y un buen ambiente, pero atención a los servicios al cliente y la infraestructura harían que fuera incluso mejor