Este lugar es una visita obligatoria para cualquier persona con un gusto dulce. La variedad de postres es impresionante, con opciones como waffles eróticos, churros y helado. El personal es acogedor y atento, haciéndote sentir en casa. La atmósfera es animada y divertida, con un elemento de juego que añade emoción. El lugar es accesible para sillas de ruedas y abierto durante horas razonables. Aunque puede haber cierta hesitación inicial debido a las formas únicas de algunos postres, el sabor y la experiencia compensan. El negocio tiene un fuerte aspecto social, siendo propiedad de mujeres y amigable con la comunidad LGBTQ+, y ofrece varios servicios, incluyendo para llevar y compras en tienda. En general, este es un gran destino para cualquier persona que busque un tratamiento dulce y una experiencia divertida.