Esta taberna es una excelente opción para aquellos que buscan una variedad de platos en un ambiente acogedor y casual. El personal es amigable y acogedor, y la cocina abierta añade a la experiencia. La ubicación también es conveniente, con un estacionamiento de pago disponible. Sin embargo, ha habido algunos problemas con la calidad de la comida, con algunos clientes informando que sus comidas no estaban a la altura. Un ejemplo notable es un cliente que informó que su tortilla estaba agria y tenía un sabor ácido, lo que es una grave preocupación para la salud. La reacción del personal ante este problema también fue decepcionante, ya que parecían tomarlo con calma sin disculparse ni tomar medidas para rectificar la situación. En general, esta taberna tiene mucho que ofrecer, pero necesita trabajar en la consistencia y el control de calidad. Un problema a tener en cuenta es el riesgo de enfermedad transmitida por los alimentos, que es una grave preocupación para cualquier restaurante.