Este restaurante tiene un gran ambiente, con una variedad de opciones de comida que se adaptan a diferentes gustos. El servicio es amable y atento, con personal que está dispuesto a ayudar con cualquier consulta. Sin embargo, la calidad de la comida no es consistente, con algunos platos cocidos al exceso o sin sabor. El precio es muy razonable, con la mayoría de las comidas cayendo dentro del rango de €10-30. Esto lo convierte en una opción atractiva para aquellos que buscan una comida asequible. El restaurante también es bastante innovador, con una visión única de los platos de kebab tradicionales. Sin embargo, esta aproximación innovadora puede llevar a veces a la incoherencia en la calidad de la comida. Un problema notorio es que algunas órdenes tardan mucho tiempo en llegar, lo que puede ser frustrante para los clientes que esperan por su comida.