Esta oficina de DSV parece ser un lugar fiable para soluciones de logística. El personal es mayormente amable, aunque ha habido algunos problemas con la actitud y la organización. El centro es accesible para sillas de ruedas, lo cual es un punto a favor. Sin embargo, algunos clientes se han quejado de la falta de limpieza, especialmente en los baños. Los tiempos de espera para cargar y descargar pueden ser bastante largos, lo que puede no ser ideal para aquellos que están con prisas. El personal parece ser bastante útil y eficiente, pero algunos clientes han informado que pueden ser un poco lentos en ocasiones. En general, es una experiencia promedio, con algunos aspectos positivos y negativos que considerar.