Este bar en el centro de Madrid tiene algunas cosas que ofrecer, pero está claro que tiene más desventajas que ventajas. La atmósfera es casual, lo cual es genial para un bocado rápido o un café, pero la calidad de la comida no es lo que esperarías por los precios que cobran. Los aperitivos de calamares, que se supone que son su especialidad, a menudo están sobrevalorados y no son muy buenos. Algunos clientes han reportado que les han cobrado extra por cosas que no pidieron o que les han dado un mal servicio. Sin embargo, ha habido algunas reseñas positivas, mencionando personal amable y una atmósfera agradable. Desafortunadamente, estas experiencias positivas no son suficientes para compensar las muchas negativas. Un problema importante que destaca es el problema de cobrar de más a los clientes, lo cual es un gran desalentador y algo en lo que el bar necesita trabajar. En general, este bar no es una gran opción si estás buscando una buena comida o un precio justo.