La ubicación comercial de DIGI en la ciudad de Madrid ha recibido una gran puntuación de los clientes por su servicio de calidad. El personal es amable y servicial, con muchos clientes elogiando la profesionalidad y la amabilidad del personal como Ana, Fabiola y Elías. Son capaces de resolver eficientemente los problemas de los clientes y proporcionar explicaciones claras de los servicios ofrecidos. La caseta es accesible para sillas de ruedas, y los clientes pueden realizar pagos utilizando tarjetas de crédito. Sin embargo, uno de los clientes informó que esperó más de 20 minutos para ser atendido por teléfono. El precio de los servicios es competitivo, con algunos clientes notando que es una de las mejores opciones en el mercado. El negocio parece ser innovador, con un enfoque fuerte en la satisfacción del cliente y una ubicación física conveniente.