Esta clínica ha recibido reseñas mixtas de los clientes. Mientras que algunos han elogiado la profesionalidad y eficacia del personal, en particular Jose y Ana, otros han reportado un trato deficiente y una falta de empatía. Algunos clientes han experimentado tiempos de espera prolongados y equipo inadecuado, lo que ha obstaculizado su recuperación. Además, algunos han sentido que el personal prioriza a los pacientes que pagan de forma privada sobre aquellos que están asegurados, lo que lleva a una atención de baja calidad. Por otro lado, los horarios de trabajo y la accesibilidad de la clínica parecen ser convenientes, con instalaciones accesibles para sillas de ruedas y pagos móviles NFC aceptados. Sin embargo, la reputación general de la clínica y la calidad de la atención parecen ser inconsistentes.