Este lugar ha recibido críticas mixtas de sus clientes. La administración del edificio ha sido criticada por descuidar ciertos aspectos de la comunidad, como mantener el jardín y abordar problemas con árboles crecidos que obstruyen las ventanas de los residentes. Ha habido quejas sobre los altos gastos de servicios como jardinería y calefacción, que a menudo se subutilizan o no se respetan por los propios residentes. Algunos residentes han expresado su preocupación por la destrucción de los activos naturales de la comunidad, como la deforestación, en favor de caminos de piedra más ornamentales. Por otro lado, ha habido algunas reseñas positivas sobre la amabilidad del personal y la apariencia general de la comunidad. Sin embargo, el ritmo lento de mantenimiento y renovación, así como la falta de transparencia en cuanto a los gastos, son las principales preocupaciones.