Este hotel superó las expectativas en todos los sentidos. La ubicación es perfecta, en el corazón de Madrid, pero aún así es tranquilo y silencioso. El hotel en sí es un espacio hermoso y elegante con una encantadora piscina al aire libre y un restaurante de tapas chic. Las habitaciones son amplias y espaciosas, con todos los servicios que uno necesitaría para una estancia cómoda. El personal es amigable, atento y conocedor, lo que hace un placer interactuar con ellos.
Un problema que destacó fue el hecho de que algunos huéspedes informaron de algunas pequeñas imperfecciones, como el desayuno siendo un poco caro y el estacionamiento siendo un poco complicado. Sin embargo, estos problemas fueron menores y no detractaron de la experiencia general.
En general, este hotel es una joya, ofreciendo una experiencia única y memorable para los huéspedes. La calidad del hotel y sus servicios es excepcional, y la innovadora diseñación y ofertas son notables. El precio es un poco más alto que el promedio, pero vale la pena por el lujo y la comodidad que se recibe.