Este lugar es un must para aquellos que aprecian productos únicos y tradicionales. El convento es fácilmente accesible para personas con discapacidad, lo que es un gran plus. Las horas de funcionamiento son bastante convenientes, permitiendo a los visitantes pasar por allí en cualquier momento de la semana.La ubicación del convento es un poco difícil de encontrar, pero una vez que estés allí, te recompensarás con una amplia variedad de dulces y golosinas deliciosos. El producto más popular es el mazapán, que se hace con amor y dedicación por parte de las monjas. Ofrecen una variedad de sabores y texturas, desde clásicos hasta creaciones innovadoras.Los precios son muy razonables, sobre todo teniendo en cuenta la alta calidad de los productos. Puedes encontrar desde dulces españoles tradicionales hasta golosinas modernas perfectas para regalos o snacks. La tienda del convento es una caja de sorpresas deliciosas, y querrás regresar por más.Uno de los aspectos más interesantes de este lugar es su experiencia de compras única. Tendrás que llamar a una campana para ser atendido, y luego podrás comprar tus productos a través de una entrada de madera giratoria. Es una forma divertida y chocante de comprar, y añade a la encantadora atmósfera del convento.En general, este lugar es un tesoro escondido que vale la pena visitar. Es un lugar ideal para probar dulces españoles tradicionales, apoyar a artesanos locales y experimentar una experiencia de compras única.