La visita al concesionario de Toyota en Huércal de Almería fue una experiencia bastante mixta. Por un lado, el equipo fue amigable y acogedor, con muchos clientes que elogiaron la profesionalidad de los representantes de ventas como Jorge Mesa, Miguel y Aaron. Estaban dispuestos a responder preguntas, proporcionar información y asegurarse de que todo se entregara a tiempo. El servicio se describió a menudo como "espectacular" y "excelente", con clientes que se sintieron seguros y satisfechos con su compra.Por otro lado, hubo un problema importante con la calidad de los vehículos, ya que un cliente informó que su coche usado tenía varios problemas, incluyendo un exterior repintado que no se hizo correctamente, una rueda piloto faltante y un sistema de expulsión defectuoso. Esta experiencia dejó un mal sabor en la boca del cliente y les hizo advertir a otros que tengan cuidado al comprar un coche usado de este concesionario.En general, el concesionario parece tener sus fortalezas y debilidades. Si bien destaca en términos de servicio al cliente y ventas, se queda corto en cuanto a control de calidad. Para mejorar, el concesionario debería centrarse en asegurarse de que todos los vehículos, especialmente los usados, sean inspeccionados y reparados a fondo antes de ser vendidos a los clientes. Esto sería un paso importante para generar confianza y lealtad con los clientes.