Esta urbanización parece ser una buena opción para aquellos que valoran la paz y el silencio, ya que un cliente la describió como "tranquila". Sin embargo, algunos residentes han expresado su insatisfacción con la restauración del servicio, afirmando que ha empeorado con el tiempo y que se les cobra extra por comidas que no se pueden compartir. Un cliente incluso informó que no fue informado sobre la ausencia de un menú para niños. Por otro lado, el personal ha sido elogiado por su atención y amabilidad, y un cliente mencionó que recibió una excelente atención de todos los miembros del personal, destacando especialmente a Valeria. La ubicación es accesible para sillas de ruedas, lo que es un plus para aquellos con problemas de movilidad. El barrio está rodeado por la calle C. Huertas, y el edificio 1 es la ubicación de las oficinas de la urbanización. Aunque algunos clientes han experimentado problemas con la cobertura de telecomunicaciones, el propietario reconoció el problema. En general, esta urbanización parece ser una opción decente, pero es esencial estar al tanto de los posibles problemas con la restauración del servicio y la cobertura de telecomunicaciones.