Este restaurante persa ha sido elogiado por muchos clientes por su comida deliciosa y auténtica. La atmósfera se describe como acogedora y casual, lo que lo hace un gran lugar para una cena familiar o un bocado rápido. El personal es acogedor y atento, y la propietaria, Shahla, es particularmente amable y cariñosa. Sin embargo, hay un problema: un cliente informó de una experiencia decepcionante con su pedido, afirmando que la comida estaba mal preparada y no estaba a la altura de sus expectativas. Esto es un hecho raro, ya que la mayoría de los clientes han elogiado la comida y el servicio. Para mejorar, el restaurante podría trabajar en la consistencia y el control de calidad para asegurarse de que cada plato cumpla con sus altos estándares. A pesar de esto, el restaurante sigue siendo un lugar querido en Madrid, y sus ofertas únicas, como opciones veganas y vegetarianas, lo hacen destacar en la escena gastronómica de la ciudad. El compromiso del restaurante con ser propiedad de mujeres y ser acogedor para la comunidad LGBTQ+ también es encomiable. Con su excelente servicio, atmósfera acogedora y comida deliciosa, este restaurante es una visita obligatoria para cualquiera que busque una comida persa deliciosa y auténtica en Madrid.