Este acogedor café y pastelería es un destino obligatorio para cualquier persona que busque una taza de alta calidad de café. El personal es extremadamente amable y acogedor, lo que hace que todos se sientan en casa. El local es accesible en silla de ruedas y las instalaciones son limpias y bien mantenidas. Un destacado del local es su atmósfera familiar, con sillas altas disponibles para niños pequeños. El menú ofrece una variedad de bebidas de café, incluyendo espresso, cappuccino y latte, todas hechas con café de alta calidad Illy. La sección de pastelería también es un tesoro, con una amplia gama de postres frescos disponibles. Sin embargo, los precios del local parecen estar en el lado más alto, lo que podría ser un inconveniente para algunos clientes. En general, es un lugar genial para coger una taza de café y relajarse en una atmósfera agradable.