Esta ubicación comercial es promedio en términos de calidad general y servicio. La calidad de la atención proporcionada por el psiquiatra, Jordi Vigil, ha sido criticada por varios clientes, quienes han denunciado una falta de empatía y comprensión. Algunos también han sentido que los métodos del médico están desactualizados y se centran demasiado en la medicación en lugar de soluciones prácticas. Además, se ha acusado al negocio de ser caro, con un cliente que comentó que el precio de 120 euros por hora no está justificado por el servicio recibido. Sin embargo, un cliente ha elogiado la capacidad del médico para ayudarlo a manejar su depresión y le ha agradecido su apoyo. En general, aunque algunos clientes han tenido experiencias positivas, la mayoría han reportado problemas negativos con el negocio. Uno de los principales problemas es la falta de empatía y comprensión mostrada por el psiquiatra, lo que ha generado sentimientos de frustración y decepción entre los clientes. A pesar de los intentos del negocio por responder a las críticas, parece que todavía hay problemas significativos con el servicio proporcionado. Es importante destacar que el negocio tiene un historial largo de controversia, con múltiples clientes que reportan experiencias negativas y acusan al psiquiatra de ser inútil y poco profesional. El negocio también ha sido acusado de comportamiento agresivo hacia los clientes que dejan reseñas negativas. También es importante destacar que el negocio tiene una calificación baja de 2.8 en plataformas de revisión de terceros.