Esta reseña es para la Clínica INTAD ubicada en el Edificio 33, C. de la calle Altamirano, Apartamento Local derecha, Ciudad de Madrid. La clínica se especializa en adicciones, psicología y psiquiatría. Los servicios proporcionados son confidenciales y los pacientes son tratados con cuidado y respeto. Sin embargo, el principal problema es el alto nivel de insatisfacción entre los pacientes.La calidad del servicio de la clínica es de 2,3 sobre 5, lo que indica que los pacientes no están totalmente satisfechos con la atención que reciben. Algunos pacientes han informado que se sintieron maltratados por el personal, y un paciente afirmó que se le habló en un tono que era "fuera de lo respetuoso". Otro paciente sintió que la clínica estaba más interesada en ganar dinero que en ayudarlo.La fijación de precios de los servicios de la clínica es de 5 sobre 5, lo que indica que los pacientes están satisfechos con el costo de los servicios. Sin embargo, es probable que esto se deba a que no se informa a los pacientes sobre los costos del tratamiento de manera clara y transparente.La innovación del enfoque de la clínica para el tratamiento es desconocida, ya que no hay suficiente información disponible para evaluar este aspecto.Un problema importante con la clínica es la forma en que maneja las quejas de los pacientes. Varios pacientes han informado que se sintieron irrespetados y menospreciados por el personal cuando intentaron presentar una queja o solicitar un reembolso. Un paciente incluso se le dijo que había estado "amenazando" a la clínica cuando intentó informar un problema. Este tipo de comportamiento es inaceptable en un entorno médico.Otro problema es la falta de transparencia y honestidad en los tratos de la clínica con los pacientes. Un paciente se le dijo que su seguro cubriría el costo del tratamiento, solo para que luego se le dijera que no lo haría. Otro paciente no fue informado sobre los costos del tratamiento hasta después de que ya lo había recibido.En general, aunque la Clínica INTAD tiene algunas cualidades positivas, como un alto nivel de satisfacción con la fijación de precios, la mala gestión de las quejas de los pacientes y la falta de transparencia en sus tratos con los pacientes hacen que sea un lugar que se debe evitar.