La experiencia general en Clínica Galicia es algo decepcionante, con varios problemas planteados por los clientes. La calidad del servicio parece ser inconsistente, con algunos profesionales, como Sandra, recibiendo grandes elogios por su trabajo, mientras que otros, como los esteticistas, han sido criticados por su falta de calificaciones y experiencia. Los precios son considerados altos por algunos clientes, aunque otros los encuentran razonables dada la ubicación y la calidad del servicio. La preocupación más importante planteada por los clientes es la falta de profesionalismo y responsabilidad entre algunos miembros del personal, particularmente en el manejo de quejas de los clientes y reembolsos. Varios clientes han reportado dificultades para recuperar su dinero después de que la clínica cerrara o cambiara de propietario. También hay preocupaciones sobre la seguridad de algunos tratamientos, como la carboxiterapia, que están siendo realizados por personal no calificado. Esto ha llevado a informes de lesiones e incluso casos de rabdomiólisis, una condición grave que puede causar daño renal e incluso la muerte. A pesar de estos problemas, algunos clientes han elogiado la clínica por sus instalaciones modernas y el uso de la última tecnología. La clínica también ha sido elogiada por su personal amigable y acogedor. Sin embargo, estos aspectos positivos no son suficientes para superar las importantes preocupaciones planteadas por los clientes sobre la calidad y seguridad de los servicios ofrecidos.