Tuve una experiencia mixta en la Clínica EGOS Madrid. La ubicación es fácilmente accesible y tiene una atmósfera acogedora. El personal es amigable y atento, con algunos miembros del equipo destacándose por su servicio excepcional, como Mónica, que brinda un gran apoyo y orientación durante todo el proceso. Sin embargo, ha habido casos de tiempos de espera prolongados y algunos miembros del personal parecen priorizar a los pacientes sobre otros. El enfoque de la clínica en la cirugía estética y los tratamientos estéticos es evidente, y parece atender a una clientela específica. El uso de pagos móviles NFC y la disponibilidad de servicios LGBTQ+-friendly son notables. Por otro lado, se han planteado algunas preocupaciones sobre la calidad de la atención y la experiencia de ciertos médicos, lo que puede ser una preocupación para algunos pacientes. En general, la clínica parece estar mejorando, pero todavía hay margen para crecer y prestar atención al detalle. A pesar de esto, muchos pacientes han reportado experiencias positivas y recomiendan la clínica a otros. Un problema notable que ha sido planteado por algunos pacientes es la calidad inconsistente de la atención y el potencial de resultados deficientes, lo que destaca la necesidad de que la clínica garantice que todos los pacientes reciban la mejor atención posible.